Qué no debemos arrojar cerca de ríos, esteros y vertientes

14 Sep 2026

Una bolsa, una lata o un resto de aceite abandonados lejos del cauce pueden parecer un problema menor. Pero en un territorio lluvioso el agua es capaz de transportar residuos y sustancias desde caminos, patios, zanjas y terrenos hasta esteros y ríos.

Cuando una comunidad utiliza una fuente superficial para producir agua potable, el cuidado de la cuenca adquiere especial importancia. El tratamiento es una barrera de protección, pero no convierte al río en un lugar apto para recibir cualquier residuo.

Sustancias que nunca deben llegar al agua

  • Aceites de motor, combustibles y lubricantes.
  • Pinturas, solventes, adhesivos y diluyentes.
  • Pesticidas, herbicidas y fertilizantes concentrados.
  • Medicamentos y productos veterinarios.
  • Detergentes, desinfectantes o cloro vertidos directamente.
  • Pañales, toallitas húmedas, plásticos y basura domiciliaria.
  • Restos de faena, animales muertos o residuos orgánicos en descomposición.
  • Aguas servidas o descargas provenientes de fosas defectuosas.

Tampoco es recomendable lavar vehículos, maquinaria, pulverizadores o envases de productos químicos en un río o junto a una zanja que desemboque en él. El agua de lavado puede transportar grasas, metales y sustancias tóxicas.

¿Qué hacer con estos residuos?

Mantén cada producto en su envase original, cerrado y fuera del alcance de niños y animales. Sigue las instrucciones del fabricante y utiliza los sistemas municipales o autorizados de recolección cuando existan. Los envases de agroquímicos requieren manejo específico; no deben reutilizarse para guardar agua o alimentos.

Los medicamentos vencidos no deben arrojarse al inodoro ni al terreno. Consulta los mecanismos de recepción disponibles en establecimientos de salud o campañas autorizadas. Para aceites, baterías y residuos peligrosos, solicita orientación municipal o de la autoridad competente.

Si observas un derrame o una descarga hacia un curso de agua, evita el contacto directo, registra la ubicación y comunica la situación a los organismos correspondientes. Cuando exista riesgo para la captación, avisa además a APR Nalhuitad para que pueda evaluar medidas preventivas.

Proteger la cuenca es mucho más efectivo que intentar retirar un contaminante después de que ingresó al río. Cada residuo manejado correctamente evita un riesgo para el ambiente y para el agua que compartimos.